VUHL 05

Gracias a las herramientas de control podemos saber el nombre del operador que colocó una pieza, el anaquel del que la tomó dentro del almacén o los costos de los materiales ya puestos en la planta en México

Guillermo Echeverria


Del sueño a los procesos de fabricación de un super-auto deportivo en México

La plataforma FileMaker es una herramienta clave para el control de los procesos de logística, producción y servicio al cliente de la joven empresa mexicana VUHL, fabricante de super-autos deportivos de bajo volumen.

Resumen

  • VUHL es una joven empresa mexicana dedicada al diseño y fabricación de autos deportivos de bajo volumen que requería una robusta solución de gestión de información para administrar los diferentes procesos asociados a la manufactura automotriz. Desde el control logístico de las partes y materiales de más de cien proveedores, un cuidadoso proceso de producción y un servicio de atención al cliente que compite con la elite del automovilismo deportivo, VUHL utiliza una solución FileMaker desarrollada a la medida por Creative Databases.

Industria

  • Industria automotriz.

Solución

  • Creada sobre la plataforma FileMaker 13, VUHL cuenta con una solución de gestión de información de los procesos de logística, producción y servicio al cliente, con módulos específicos de SCM, ERP y CRM.

Beneficios

  • La solución FileMaker, desarrollada a la medida de sus necesidades, está lista para que un pequeño grupo de personas opere, controle y administre, fácil y ágilmente, todos los procesos de logística, producción y servicio al cliente mediante las herramientas de servidor, escritorio y movilidad que ofrece la plataforma FileMaker 13.

Hace 30 años, en la Ciudad de México, los hermanos Iker y Guillermo se ilusionaban al ver a su padre invertir muchas noches dedicadas a diseñar y construir un auto de juguete con motor, con el que sorprenderían a los chicos del vecindario al pasear a bordo del pequeño vehículo hecho a la medida de sus sueños infantiles.

Tres décadas después, en junio de 2013, Iker y Guillermo Echeverría viajarían a Inglaterra para presentar su creación, el automóvil deportivo VUHL 05, en la muestra anual de The Royal Automobile Club, el corazón del automovilismo deportivo a nivel mundial. Un par de años después, en 2015, se preparan para inaugurar la primera planta de manufactura de VUHL en la ciudad mexicana de Querétaro. Entre otras, FileMaker es una de las herramientas tecnológicas que ayudan a esta joven empresa mexicana en la fabricación de super-autos deportivos de bajo volumen.

El arte de unir ideas, voluntades y recursos

Hijos del exitoso piloto de autos de carreras Guillermo Echeverría Senior, famoso por fabricar los propios coches con los que ganaría varios campeonatos locales, Iker y Guillermo llevan en la sangre una mezcla de amor por el automovilismo, pasión por el diseño y gusto por la perfección. Esta combinación los llevó a convertirse en diseñadores industriales y a crear un atractivo auto deportivo bajo el nombre de VUHL 05. El acrónimo VUHL encierra el concepto Vehicles of Ultra-Lightweight and High Performance y el 05 en homenaje a su padre, pues era el número con el que competía.

VUHL

Los VUHL pertenecen a la gama de los supercars, vehículos enfocados al exclusivo mercado de los aficionados al automovilismo deportivo, que valoran los conceptos de diseño, velocidad, desempeño e innovación. El modelo VUHL 05 es un ligero biplaza descapotado, de líneas simples con un toque de refinada ferocidad que anticipa un excitante manejo a una velocidad máxima de 245km/h y un tiempo mínimo de 3.7 segundos para pasar de 0 a 100km/h.

De acuerdo a Guillermo Echeverria, director general de VUHL, la creación del auto y su actual etapa inicial de fabricación en serie se debe a la conjugación de cuatro condiciones fundamentales: la disponibilidad de herramientas de software para diseño y pruebas de aerodinámica, el apoyo de fondos de inversión del CONACYT1, la apertura de los proveedores de la industria automotriz para colaborar en el proyecto y la homologación europea para el registro de autos deportivos de bajo volumen.

La tarea más ardua fue el negociar con los diferentes proveedores de las más de mil piezas que forman un VUHL. “Para alcanzar la meta de fabricar autos en serie para un mercado tan exigente debíamos trabajar con los mejores. Así que nos dedicamos a tocar puertas, sabedores de que una vez que se comenzaran a abrir generaríamos una inercia que nos daría paso a muchas oportunidades más”, comentó Guillermo Echeverria.

Una de esas puertas fue la del fabricante de neumáticos Michelin, quien creyó en el proyecto de VUHL. Su apoyo fue clave para lograr credibilidad en el medio automovilístico internacional y conseguir que muchos otros proveedores, como Ford, participaran con lo mejor de su tecnología.

Sin embargo, el momento decisivo fue la presentación mundial del auto en la sede del mítico The Royal Automobile Club2 en Londres y las pruebas de manejo en pista realizadas durante la edición 2013 del Goodwood Festival of Speed. Fue en tierras inglesas donde los hermanos Echeverria consiguieron impactar al mundo del automovilismo deportivo y asegurar los pedidos de los primeros clientes. La producción en serie del modelo VUHL 05 era ya una realidad.

Producción en serie, procesos en serio

Fabricar autos en serie siempre fue el objetivo de los creadores de la marca VUHL. “Nuestra empresa debe de ser un negocio rentable, con una línea de producción, distribuidores, clientes internacionales, servicio de primera calidad y crecimiento a futuro”, señala Guillermo Echeverría.

“El periodo de 2010 a 2013 fue dedicado al diseño, creación de prototipos, investigación y desarrollo. Pero un día después de la presentación en Inglaterra, nuestro nuevo reto era la cadena de suministro”, declara el director de VUHL.

El equipo de VUHL integró a un especialista en SCM (Supply Chain Management) quien sugirió utilizar la plataforma FileMaker para crear las soluciones de SCM y ERP (Enterprise Resource Planning). Se realizaron pruebas y el diseño de una primera solución que le dio orden y estructura al modelo de logística y producción.


Vimos un gran potencial a futuro, por lo que decidimos dar un paso adelante y buscar a un desarrollador experto en FileMaker para crear una solución robusta. Así fue como llegamos a trabajar con la empresa Creative Databases, quienes nos presentaron una propuesta y un plan de trabajo a la medida de nuestras necesidades, explica

— Guillermo Echeverria

Un VUHL 05 tiene mil 500 piezas diferentes, cada una con un número de parte, entregadas por un centenar de proveedores de todo el mundo. El reto para Creative Databases fue desarrollar una solución capaz de administrar todos los procesos relacionados a través de una herramienta flexible, versátil y lista para funcionar desde un servidor, tanto en escritorio como en un dispositivo móvil.

La solución, creada sobre la plataforma FileMaker 13 para VUHL, integra módulos de SCM y ERP para todos los procesos de logística y producción. Desde la localización puntual de una pieza a partir de que sale de la fábrica del proveedor, pasa por la aduana y llega al almacén, el control de costos y hasta el inventario de cada una de las partes del auto (número de serie, peso, fecha, lote), todos los pasos son supervisados a través de FileMaker.

Para facilitar el trabajo, la solución cuenta con un sistema de check-points o semáforos que ayudan a monitorear gráficamente los tiempos de entrega y los procesos. De esta forma, basta con un simple vistazo a la pantalla de un iPad o iPhone para saber el estatus de un proceso en particular, ya que la solución tiene una versión móvil disponible con la herramienta FileMaker Go.

Conceptos como “JIT” (Just In Time) o “Inventario Cero”, propios de la industria de manufactura automotriz, están presentes en sus procesos.


Gracias a las herramientas de control podemos saber el nombre del operador que colocó una pieza, el anaquel del que la tomó dentro del almacén o los costos de los materiales ya puestos en la planta en México, agrega el vocero de VUHL.

VUHL

Una experiencia post-venta de primer nivel

Según Guillermo Echeverría, por lo general, sus clientes ya poseen un auto deportivo como de alta gama, así que cuando compran un VUHL buscan una experiencia de primer nivel y aún más personalizada. Para marcar esa diferencia, los clientes estarán al tanto de los procesos clave de fabricación del auto. Primero se les invitará a presenciar el ensamblado del monocasco de aleación de aluminio, que consta de cientos de piezas pegadas con adhesivos aeroespaciales, horneado en una cámara tan limpia como un quirófano. Unas semanas después podrán visitar la planta para encender por primera vez el motor del auto con toda la electrónica y las conexiones listas.

Para alcanzar este nivel de atención se ha desarrollado un módulo de CRM (Customer Relationship Management), también sobre la plataforma FileMaker, mediante el cual los distribuidores podrán registrar clientes y prospectos, configurar un auto en línea y conocer el tiempo de entrega. A su vez, los clientes revisarán los avances del auto y recibirán las invitaciones a la planta de VUHL para atestiguar los procesos ya mencionados. Mientras que los prospectos interesados tendrán la opción de entrar al sitio Web y configurar el auto de acuerdo a las opciones disponibles.

El futuro de VUHL es un camino bien asfaltado

Cuando la planta de VUHL en Querétaro abra sus puertas, ya contará con todas las herramientas tecnológicas necesarias para fabricar el modelo VUHL 05. El control de los procesos de logística, producción y servicio al cliente están ya en marcha, por lo que los hermanos Echeverría podrán dedicar horas a su pasión, imaginar y crear nuevos sueños motorizados.

Notas:
1. El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, CONACYT, es un organismo del gobierno mexicano que busca impulsar y fortalecer el desarrollo científico y la modernización tecnológica de México.

2.
The Royal Automobile Club, fundado en 1897, es el club de automovilismo deportivo de mayor prestigio a nivel mundial, por lo que exhibir un auto en su sede representa la entrada a la elite de los aficionados, fabricantes y propietarios de los llamados supercars.
Foto auto VUHL cortesía de Héctor Mañón para AutoCosmos.

 

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